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domingo, 30 de mayo de 2010

Dimanche

Dimanche comienza a los 37 minutos pasada la medianoche en la azotea donde hace unos días subí a ver la luna porque me dijiste lo hiciera.
La luna colocada mucho antes del punto en la eliptica donde la ví ese día, que correspondió dos días antes de la luna llena, y hoy, dos días despues de llena.
Solo que ahora subo con un marlboro light en la mano, en mis jeans y converse morados.  Sin teléfono con tu voz al otro lado.
Subí a verla y a decidir que la luna era mía nuevamente. Ya no tuya, ni cantada por Chava Flores.
La luna vuelve a ser mía en todas sus fases.

Revira el universo, y el centro vuelvo a ser yo.
(...Y eso que traigo, -como diria mi hermana-, media estocada dentro. Tambaleo con cabernet sauvignon en mi sistema sanguineo, nervioso y en las células epiteliales al decidir darte finiquito permanente.
Tomé unos cuantos vinos en su jardin en ésta, una noche de primavera que parecia una midnight summer dream...
Ese jardín de mi hermana, donde la luna estaba detrás de la palmera donde siempre hay palomas.
Donde nos reímos recordando tonterías adolescentes, y donde intentamos hacer varios cuatros para equilibrar el equilibrio y falsamente poder comprobar que si podía manejar, con un chicle de menta en la boca por si el alcoholímetro me detenía, oler a ice breaker)

Veo los 20 grados que en números rojos pone un edificio al lado de la Biblioteca Central anunciando la hora y la temperatura pensando varias cosas:
Que cuando se termine esta cajetilla de cigarros con los que he pensado miles de cosas, seran los ultimos que fume.
Pensando que no te veré nunca.
Y sientiendo que hoy me desentiendo de ti, o por lo menos hago en mayor de mis esfuerzos para comenzar a hacerlo,  mientras piso el cigarro en el piso rojo de impermeablilizante rugoso para regresar al segundo piso sin ventana al infinito que me corresponde en este edificio, a veces tan claustrofóbico, con la falta de verdes en forma de árboles.

A lo que sigue.
Tu fuiste un sueño.
(Y si, las espirales te las puedes quedar. Platícaselas a quien quieras, yo ya me salí del huacal...)

Creo que ya no fumaré el resto de los marlboro lights.

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